María José Arana

La palabra “mística” es femenina tanto en español como en alemán. Se refiere al interior, a los sentimientos y el ánima. Es una palabra dinámica, dado que describe una manera de amar. Además, es dialéctica; implica avanzar y descansar, éxtasis y concentración, oscuridad y luz brillante; todo de manera simultánea.

La espiritualidad mística no es ajena al mundo. Da cuenta de cierta manera de enfrentarse al mundo: sentir y convocar al amor para actuar dentro de él. Dicha mística del mundo posee una faceta social. Es una fuerza que se vincula y aspira en ascendente.

El corazón es el sitio donde se guarda tal secreto místico. Prov. 4:23 dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida”.

El trabajo del corazón tiene que ver con preocuparse por el sufrimiento de este mundo y trabajar para vencer dicho sufrimiento, comprometiéndose con la justicia y con empeñarse en transformar las relaciones humanas para así mejorar nuestro mundo. El misticismo y la transformación del mundo están interrelacionados, uno fundido en el otro.

“Pon atención a cómo estás” fue anteriormente la traducción del alemán de Hageo 1,5[1]. En el español y en la biblia hebrea se lee: “Aplicad vuestro corazón a vuestros caminos” para mejorar la vida, lo cual requiere una reorientación de nuestras relaciones interhumanas. Estamos interconectados y hace falta tomar conciencia de este hecho (1 Cor: 12). Esta clase de espiritualidad se desarrolla por el ánima, lo femenino, en toda su amplitud y en ambos sexos. El mejoramiento de las relaciones humanas conlleva alegría y es un poder de sanación que emana desde el corazón de Dios.

Dicho sentido de responsabilidad humana engendra la dimensión ecuménica de misticismo. El objetivo del trabajo del corazón es alentarlo a emerger hacia lo exterior.

En las Asambleas Generales del Consejo Mundial de las Iglesias se constató que muchas mujeres se dedican al trabajo de esa índole. El producto es una teología feminista multiconfesional caracterizada por una visión que traspasa la religión, la cultura y el continente de cada mujer. Por lo tanto, se conoce a Dios en todas las naciones. No obstante, la teología feminista es una teología liberadora que se preocupa no solo de las mujeres de todo el mundo; también impacta a los hombres.

Hay que buscar caminos compartidos para vivir nuestra fe en el mundo de hoy. Esto requiere una dimensión mística, un trabajo del corazón orientado por la sabiduría y el amor. Hoy se nos presentan nuevas perspectivas.

Guest from Cameroon with Grace Eneme in Basel, (c) Mangold Barbara

Guest from Cameroon with Grace Eneme in Basel, (c) Mangold Barbara

Irmgard Frank, presidenta de la Comisión de la Mujer de Mission 21, leyó este texto el 10 de junio de 2014 en el Encuentro para el fortalecimiento de las redes de mujeres, instancia a la cual fueron convocadas todas las delegadas al Sínodo de Mission 21.

La fuente de este artículo es el ensayo de la autoría de María José Arana, RSCJ, “La mística y el trabajo del corazón para revitalizar el mundo” del libro, “Netze der Versöhnung knüpfen”, zum 80. Geburtstag von Ruth Epting, hrsg. von Elisabeth C. Miescher und María José Arana, RSCJ, Basilea Verlag 1999, Basel, Suiza. Fue traducido desde el español al alemán y Roswitha Ebner-Golder hizo una síntesis del mismo.

[1] “Think carefully about how you are living” (NIRV), “Think about what is happening” (Easy to Read Version), “Consider your ways“ (King James), or “Give careful thought to your ways.” (NIV)

Perempuan Mission 21, pada Pertemuan Kaum Perempuan, 10 Juni 2014 dimana Pengurus Kaum Perempuan dan Gender dan Komisi Kaum Perempuan mengundang semua utusan.

Sumber teks ini adalah artikel dari Maria José Arana, RSCJ, “La Mística y el Trabajo del Corazón para Revitalizar el Mundo“ dalam buku, “Netze der Versöhnung knüpfen”, zum 80. Geburtstag von Ruth Epting, hrsg. von Elisabeth C. Miescher und Maria José Arana, RSCJ, Basileia Verlag 1999, Basel, Switzerland. Diterjemahkan dari bahasa Spanyol ke bahasa Jerman dan diringkas oleh Roswitha Ebner- Golder.

[1] “Think carefully about how you are living” (NIRV), “Think about what is happening” (Easy to Read Version), “Consider your ways“ (King James), or “Give careful thought to your ways.” (NIV)