Las mujeres hacen historia y tienen historias para contar
8 de junio de 2015
En el marco de la conferencia de la mujer, una gran cantidad de asistentes se reunió en la capilla de la casa central de Mission 21, con motivo de la semana de conmemoración de los 200 años de la Misión de Basilea. Ellas recibieron el saludo de la Presidenta de la Comisión Mujeres y Género, Irmgard Frank. A su vez, la Directora del Departamento Mujeres y Género de Mission 21, Josefina Hurtado Neira, hizo un llamado a detenernos por un momento en nuestro viaje, para honrar lo alcanzado y repensar hacia dónde seguirá la travesía. Porque seguirá siendo importante que las mujeres puedan alzar las diversas voces, que sean incluidas en las tomas de decisiones y que podamos seguir escuchando las esperanzadoras historias en el camino a mejorar sus condiciones de vidas.
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Foto grupal de asistentes a la Conferencia de la Mujer

A continuación, la Secretaria del Consejo de la Misión de Basilea, Pia Müller, se refirió a la turbulenta historia de compromiso de las mujeres en la misión, destacando la rapidez con la que las mujeres detectaban necesidades y cómo a través de conmovedoras iniciativas y desde una total sencillez iniciaban grandes movimientos. Las mujeres misioneras, a través de actividades prácticas comenzaron desde un primer momento rápidamente a tomar contacto con las mujeres de los ámbitos locales. Puede ser que en un inicio el amor a la aventura las haya llevado como jóvenes mujeres a enrolarse como “novias misioneras”. Durante el siglo XIX los matrimonios arreglados eran cosa de cada día. En sus países de origen, las mujeres se habían organizado en grupos de colectas para lograr juntar dinero para las actividades de la Misión. Hasta hoy en día, nos siguen impresionando estas mujeres que a través de campañas puerta a puerta lograron recaudar importantes donaciones. Por otro lado, la teóloga brasileña y afrodescendiente Silvia Regina de Lima Silva, nos habló de la “descolonización de las mentes”. Ella reside y trabaja en Costa Rica y es la Coordinadora de la Asamblea Continental Latinoamericana de Mission 21. Ella sostiene que se puede detectar una crisis de paradigmas en el ámbito de la Misión, ya que ésta participó activamente en la colonización individual y colectiva, lo cual a su vez se vio reflejado en el poder que con el tiempo adquirieron. Como consecuencia del racismo cultural y religioso, se generaron cicatrices. En especial entre los pueblos de origen indígena o afrodescendientes. Sin embargo, tanto la resistencia y las estrategias de sobrevivencia -tales como las semillas ocultadas en el pelo rizado que nos mostró la expositora mientras hablaba- son parte de los hitos de la conquista en el siglo XVI. Una de las tareas fundamentales, en este sentido, es integrar la herencia cultural y religiosa en los conceptos actuales de la Misión. También lo es convertir el objeto en sujeto y redefinir la Misión como “diálogos de enseñanza de las sabidurías” para repensar y replantear la Misión.

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Participantes de la conferencia

A continuación, Lucy Kumala, pastora de la “Basel Christian Church of Malaysia” y Coordinadora de la Red de Mujeres de Asia, informó acerca del compromiso contra la trata de personas en su región. Esta labor exige mucho trabajo por parte de las iglesias y de otras organizaciones de la sociedad civil porque se requiere aún de la creación de conciencia respecto a esta problemática. Aquí se ven afectados sobre todo los niños, las niñas y las mujeres, tanto por su situación de pobreza como por las escasas perspectivas económicas que los condicionan. Es por esto que los proyectos de fomento para la generación de ingresos son tan importantes. La pastora Suzan Mark, representante de la Iglesia de los Hermanos de Nigeria, presentó su intervención bajo el lema “Gestión en contextos de violencia política”. Ella es, además, la Coordinadora de la Red de Mujeres de África y nos informó acerca de su difícil trabajo con las y los desplazados, quienes deben comenzar desde cero a construir una nueva existencia. En este contexto, la coordinación se entiende como el compromiso de ayudar a las personas a ayudarse ellas mismas para lograr estabilidad. Esto incluye aparte de la asistencia de emergencia, una guía para la generación de ingresos y demás propuestas para el tratamiento de los traumas sufridos. Para ello, Suzan Mark asistió junto con otras compañeras de lucha a varios talleres, como el de Ruanda, para luego aplicar en sus hogares estas nuevas herramientas adquiridas. La pastora Claudia Bandixen nos recordó que, en estos contextos, la violencia hacia las mujeres en muchas ocasiones las convierte en victimas reiteradas por su condición inicial de desplazadas, secuestradas, violadas y luego se suma al regreso a sus comunidades, la situación adicional de marginadas y proscritas. En conjunto con Suzan Mark, se elaboró la resolución presentada ante las instancias eclesiásticas, misioneras y organizaciones no gubernamentales, con el llamado a declararse solidarias con las víctimas de Boko Haram.

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Claudia Bandixen y Suzan Mark entregando la resolución a Fulata L. Moyo del CMI (Consejo Mundial de Iglesias), Elaine Neuenfeldt de la FLM (Federación Luterana Mundial) y a Ute Seibert del Centro de Mujeres Evangélicas (Evangelisches Frauenbegegnungszentrum), Frankfurt am Main.

Como transición a los talleres, la Secretaria de la Federación Mundial de la Iglesia Luterana, Elaine Neuenfeldt, compartió con nosotras la historia de la mujer cuyo vestido tenía incontables bolsillos de los cuales ella sacaba historias y palabras.

A continuación, algunas impresiones de algunos de los talleres, así como fueron recopilados por la Comisión de Mujeres y Género:

Las mujeres Rut y Noemí escriben historia

Taller a cargo de la Dra. Fulata Moyo, Directora Ejecutiva del Programa Mujeres en la Iglesia y la Sociedad del Consejo Mundial de Iglesias, y de Heidi Zingg Knöpfli, Directora de Estudios de Mission 21.

Se leyó la historia de Noemí y Rut hasta la parte en la que Rut concibe un hijo de Booz. Cada cierto tiempo se detenía la lectura y a las participantes se nos solicitó ponernos en el lugar de cada uno de los personajes: Rut, Noemí y Booz. Una de las partes más discutidas fue la escena de Noemí, cuando le pide a Rut que vaya a ver a Booz, que se tienda a sus pies y que, prácticamente, se ofrezca a él. Hoy en día esa petición de Noemí podría ser considerada como tráfico de personas. ¿Cuáles eran las motivaciones de Noemí en ese tiempo? Quizás se basaban en motivos económicos, quizás eso significaría una seguridad financiera para Rut y para Noemí. ¿Cómo nos sentiríamos nosotras hoy y cómo reaccionaríamos nosotras si fuéramos manipuladas de esa manera? ¿Cómo fue esta experiencia para Booz, quien al despertarse se encontró con esta mujer a sus pies?

Las respuestas fueron diversas quizás también porque provenían de distintos continentes. Una participante de Asia nos contó que en su país, hasta hace poco, eso era aún posible pero que recientemente las mujeres habían logrado más autodeterminación por haber conseguido una mayor confianza en sí mismas, como consecuencia del desarrollo industrial. Pero en un punto estábamos todas de acuerdo (independientemente del continente al que cada una pertenece): la independencia económica de las mujeres evita que las mujeres puedan ser vendidas o prostituidas. (Marlies Flury)

Contar historias a través de la pintura

Taller dirigido por Rahel Weber, estudiante de Teología, de la Universidad de Basilea.

El taller reunió a participantes de Chile, Indonesia, Malasia, Alemania, Suiza y comenzó con una breve presentación de cada una a través de la que indicamos el nombre, el origen y la primera memoria (“earliest memory”). Siguió con la propuesta de pintar nuestras historias y compartirlas con las demás. Con música ambiental como acompañamiento todas pintaron “su historia” a veces más a nivel personal; otras, basadas en la situación del país. Al final, aquellas que querían, podían mostrar la imagen a las demás y decir algunas palabras. Fue impactante escuchar cuánta diversidad existía entre las distintas historias de vida, pero también fue impactante conocer las similitudes que existían a pesar de todas las diferencias. Algunas pinturas mostraban escenas dolorosas; otras, en cambio, reflejaban momentos más alegres. Pero en muchos dibujos aparecían ambos aspectos: los más oscuros y los más esperanzadores.

Al momento de explicar los dibujos, tanto las participantes como las moderadoras debían encontrar puntos de contacto y se hallaron relaciones realmente sorprendentes. Se logró un verdadero compartirde las historias, un compartir en el mejor sentido de la palabra. La imagen general era conmovedora. Ver tantos dibujos sobre dos mesas, apreciarlos y comprender qué es cada uno ¡es expresión del arte de la vida!

En la reflexión final, el grupo escribió una página llena de esperanzas futuras que fueron formuladas a partir de las historias contadas. (Kirsten Jäger)

Diversos trenzados cuentan historias de la vida

Taller a cargo de Claudia Hoffmann, Profesora adjunta en la Cátedra de Cristiandad Extraeuropea, de la Universidad de Basilea.

Hemos analizado de qué material están trenzadas las esteras en Borneo. Resultaron estar hechas de rattán, también indagamos cómo se extrae el material y cómo se procesa. Las mujeres de Kalimantan y Sabah nos contaron quiénes trenzan (mujeres) y con qué propósito (generación de ingresos) lo hacen. Entonces expresamos algo sobre los diferentes motivos (flora y fauna, mitología, acontecimientos históricos). Además estuvimos observando alfombras viejas y nuevas. Luego intentamos trenzar nosotras mismas con tiras de papel, cosa que fue bastante difícil. En mi taller también participaron algunas mujeres mayores que yo y que habían estado por años en Kalimantan, quizás esta experiencia para ellas significaba una parte de la historia de sus propias vidas. (Claudia Hoffmann)

Tras los rastros de la(s) historia(s)

Un paseo por la ciudad con Veidt Arldt. Yo participé en el paseo. Incluso para mí, como oriunda de Basilea, me pareció muy interesante e informativo. Aunque debo decir que fue un paseo casi demasiado corto. Visitamos la casa de la Misión, la sociedad de Comercio de Basilea, la casa de Spitteler y sus estudiantes y la de la ama de llaves negra. (Vreni Blum)

La política de la costura

Una exposición curada por Roberta Bacic, curadora de arpilleras.

En la exposición se presentaron arpilleras con ilustraciones de escenas trágicas de Chile, Perú, pero también de Irlanda y Gran Bretaña. Esta forma de recordar y de relacionarse con la historia y los traumas individuales y colectivos fue inventada en Chile por quienes reaccionaron de esta manera ante el terror de la desaparición forzada de sus familiares. Para esto ocuparon materiales del día a día, retazos de tela, calcetines, etc., con los cuales cosían los muñequitos y en general todo el paisaje que plasmaban. Esta forma de trabajar el tema, se aplicó después también en otros contextos. La curadora nos motivó a entrar en un diálogo con las escenas retratadas y luego también entre nosotras. Una de las arpilleras que más me impactó fue una que retrataba a las personas que huyen en balsas por el Mediterráneo buscando refugio.

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Ronda final del plenario

De cada uno de los talleres trajimos un símbolo que se integró a la meditación final. Luego se pensó en las mujeres de la Misión, de la Teología y la Iglesia, y sus nombres fueron escritos sobre perlas de mar y enganchados en una cadena.

La fiesta de cierre contó con  aperitivos y cocktails, música en vivo proveniente, entre otros, del musical del aniversario de la Misión de Basilea. Los múltiples encuentros entre las mujeres presentes demostraron que: “¡Aquí está la fiesta!” (del italiano La festa è qui). Es justamente aquí donde las mujeres celebran la vida y sus relaciones y hacen de la vida diaria algo que vale la pena festejar.

Esther Gisler Fischer