Las Mujeres Protestantes de Suiza (EFS) se unen a la huelga de las mujeres. Con el apoyo del comité de la Conferencia de Mujeres de EFS, ellas formulan las siete tesis siguientes sobre la igualdad de género en la Iglesia Reformada:

  1. Trabajo voluntario: Las EFS exigen que el trabajo no renumerado se haga transparente en los informes anuales y las cuentas de las iglesias, que las parroquias entreguen un certificado de trabajo a la/os voluntaria/os, reembolsen sus gastos y les proporcionen la cobertura de seguro necesaria. En las parroquias el trabajo voluntario es realizado por mujeres. Mucho se hace entre bambalinas y solo se considera cuando estas tareas ya no se realizan.
  2. Seguridad social: Las EFS exigen que todas las parroquias se aseguren de que las mujeres con tasas de ocupación mínimas estén afiliadas a los fondos de pensiones. Muchas mujeres trabajan en varias parroquias con una tasa de ocupación muy baja como catequistas, hermanas de la caridad, labores de sacristía etc. Para garantizar que estas mujeres puedan tener pensiones de vejez a través del segundo pilar, los empleadores deben asumir sus responsabilidades.
  3. Facilidades para la vida familiar: Las EFS desean una administración cuidadosa por parte de las autoridades eclésticas en el área de tensión entre las demandas de los miembros de la iglesia y las responsabilidades familiares que permiten a la/os empleada/os compartir sus roles por igual. Muchas parroquias esperan de su personal administrativo estar permanentemente disponible, lo que es difícil de conciliar con las tareas familiares.
  4.  Autoridades eclesiales: Las EFS reclaman la paridad 50/50 no solo en los cuerpos políticos, sino también en los cuerpos eclesiales, especialmente en posiciones de liderazgo. Para que la democracia en la iglesia funcione, los miembros de la iglesia deben estar representados. Respecto a los cuerpos ejecutivos de las iglesias cantonales, más del 60% son hombres; solo 3 de las 26 iglesias miembros de la SEK están presididas por mujeres; y en la asamblea de delegadxs de la SEK solo hay un 23% de mujeres.
  5. Diseño de roles: Las EFS quieren una iglesia en la que todas las funciones estén abiertas a las personas, independientemente de su género y sin lastimar a nadie. Una iglesia, en la que los relatos bíblicos se presentan con una sensibilidad que tiene en cuenta el contexto histórico de su origen, sin reforzar los estereotipos. En la iglesia Reformada, los modelos tradicionales continúan. Por un lado, se refiere a los roles de las mujeres y los hombres en la iglesia. Por otro lado, se refiere a los roles atribuidos a hombres y mujeres desde el ángulo de la teología, imágenes transmitidas por la predicación y el catecismo.
  6. Espiritualidad: Las EFS quieren una iglesia en la que se tenga en cuenta la diversidad de experiencias del poder divino y esa diversidad se transmita a través del lenguaje. En la Iglesia Reformada, faltan expresiones femeninas para las experiencias espirituales. En la Iglesia, como regla, Dios sigue siendo personalizado y considerado un hombre.
  7. Promoción de la paz: Las EFS piden a la iglesia que se comprometa de manera más visible con una política de paz, tome medidas para alentar el diálogo en caso de conflicto e insista en que las mujeres participen en las negociaciones de paz. Millones de mujeres en todo el mundo se ven afectadas por la guerra y la violencia. Muchas de ellas no tienen más remedio que huir. Las mujeres son particularmente vulnerables y, a menudo, desprotegidas en conflictos armados.

Las EFS expresan su solidaridad con las mujeres católicas y su reclamo de abrir todas las funciones eclesiales a las mujeres.

Igualdad. Punto final. Amén