Ocupación: Teóloga, coordinadora de la línea de justicia de género en el Centro Ecuménico Diego de Medellin (CEDM), profesora de teología Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH)

1 ¿Cuál fue su primera relación con Mission 21 o Mission de Basilea?

Fue en 1999 a través de mi pertenencia al equipo educativo del CEDM. Posteriormente en 2006, fui invitada a Mission21 para compartir la situación y experiencias educativas realizadas en Chile con las comunidades y los donantes que aportan a los proyectos de cooperación. También he sido parte de la Red de Mujeres de las instituciones de la Mesa chilena de M21 y Coordinadora de la misma y por ello, he participado en las asambleas continentales y en dos sínodos en Basilea.

 2 ¿Cuál ha sido su contribución al empoderamiento de las mujeres?

Formación de liderazgos en autoestima, autonomía y espiritualidad desde el cuerpo. Formación y capacitación de liderazgos mixtos en teologías y género. Diseño y conducción de las semanas teológicas feministas con mujeres cristianas. Aportar con diseños metodológicos a la formación que vincula: cuerpo, teologías, espiritualidad y ecología.

3 ¿Por qué es importante el empoderamiento de las mujeres en el mundo de las Organizaciones basadas en la fe?

Porque las OBF –lamentablemente- en su gran mayoría son espacios en donde se ha usado la fe, las creencias, las lecturas bíblicas, las teologías androcéntricas y patriarcales para someter la conciencia y el espíritu de las mujeres, avergonzarlas, culpabilizarlas y recluirlas a los espacios que los que tienen poder no quieren asumir por considerarlos de menor valor. Coartan su acceso a los espacios de poder por no tener estudios teológicos y cuando los tienen no las consideran suficientemente.