Foto: Renate Bühler

Ocupación: Reverenda en la Iglesia Evangélica Cristiana en Timor, Indonesia

1. ¿Cuál fue su primera relación con Mission 21 o Misión de Basilea?

Escuché de Mission 21 un par de años atrás a través de mi profesora quien resultó ser la líder de sínodo en GMIT, la Dra. Mery Kolimon. Ella nos comentó en clases sobre personas que trabajan de forma muy comprometida con la sociedad. Unos años después, en 2018 leí un libro sobre trata de personas que fue escrito en colaboración entre Mission 21 y GMIT. Se que Mission 21 tiene una gran compasión por su trabajo humanitario.

2. ¿Cuál ha sido su contribución al empoderamiento de las mujeres?

Soy investigadora desde el año 2010 en una ONG que trabaja en temas de mujeres desde 1965. Escribimos y contribuimos con algunas publicaciones. Sigo trabajando en el empoderamiento de las mujeres como sobrevivientes. Soy reverenda junto a seis mujeres mayores en la iglesia, donde todas somos mujeres de 150 congregaciones diferentes. Trabajamos en administrar la iglesia pero también como vivimos en un pueblo, tratamos de hacer que las voces de las mujeres sean tomadas en cuenta y sean escuchadas.

3. ¿Por qué es importante el empoderamiento de las mujeres en el mundo de las organizaciones basadas en la fe?

Las mujeres somos individuos fuertes; sin embargo somos de alguna manera maltratadas como si fuéramos débiles. Las mujeres en la sociedad no son un complemento del hombre bajo ninguna circunstancia. Las mujeres necesitamos ser empoderadas para así saber que valemos. Las mujeres también necesitamos atrevernos a participar en cada espacio que sea posible y no solo relegarnos en casa. Las mujeres que conocen su valor y fortaleza  son un gran aporte para las organizaciones a las cuales pertenecen.