María Magdalena (Mauda) es trabajadora social y trabaja en SEDEC-IMECH, Concepcion Chile.

¿Cuál fue su primera relación con Mission 21 o Misión de Basilea?

Inicie mi trabajo como monitora en talleres de desarrollo personal a mujeres que se estaban formando como monitoras en violencia contra la mujer. Cuando llevaba más de 10 años trabajando en el programa de violencia contra la mujer, se presentó la posibilidad de postular a una beca directa de Misión 21 para estudiar. Postulé y obtuve la beca para estudiar Trabajo Social y así  tener un título profesional que me otorgaba herramientas para trabajar con mujeres y entregar todos mis conocimientos.

¿Cuál ha sido su contribución al empoderamiento de las mujeres?

Todos los conocimientos adquiridos a través del tiempo han servido para replicarlo con las mujeres en diferentes escenarios. En seminarios, charlas, talleres, etc. Desde el año 2000 a la fecha, desde el programa de violencia contra la mujeres hemos empoderado, sensibilizado y des-normalizado la violencia.

¿Por qué es importante el empoderamiento de las mujeres en el mundo de las organizaciones basadas en la fe? 

El SEDEC-IMECH es una institución ecuménica. El trabajo esta centrado en poblaciones de alta vulnerabilidad y para eso se busca estrategias metodológicas para cautivar a mujeres que puedan participar de nuestros talleres. Por eso es importante mantener un discurso de la verdad, el respeto y confianza para que no solo permanezcan en los grupos sino que también puedan hacer cambios en sus vidas. El 80 % de las mujeres que participan de nuestros talleres pertenecen a iglesias fundamentalistas con predicas para mujeres que hablan de sometimiento, mujer necia; la biblia interpretada solo por hombres y a su beneficio. Se impone así un poder hegemónico haciendo sentir a la mujer que Dios es un dios castigador.

Nuestro trabajo es lento porque lo importante es que ellas mismas se den cuenta que están siendo víctimas de violencia tanto en sus casas como en las iglesias.   

Basado en su experiencia, ¿Cuáles son los principales desafíos como líder en incidencia política por los derechos de las mujeres en el contexto de Organizaciones basadas en la fe?

Continuar con la formación y entrega de conocimientos. Con esto no me refiero a cátedras de grandes autores o autoras que puedan entregar metodología nueva y fascinante. Sino que nuestro trabajo se basa en conductas que no logro visualizar y que  normalizo y traspaso de generación en generación. También es importante incidir en políticas, en formar lideresas, empoderando mujeres, pero a través del autoconocimiento. Por ejemplo, si pregunto hoy a las mujeres que tengo a mi alrededor ¿te sacarías el pan de la boca para dárselo a tu hija e hijo? Lo más seguro que me responderían que sí!. Pero con esta respuesta no solo se sacan el pan, sino que además la vestimenta, educación, sufrimiento, penas. Esto que esta instaurado en nuestra piel, aquello que nos dijeron significa ser madre es lo que hasta el día de hoy nos hace pensar en los demás antes que  en mí. Lo importante no es tan solo saber que tengo derecho a vivir una vida sin violencia sino es que “tengo que creerlo”.

Más información sobre SEDEC-IMECH en su página de Facebook. También puedes leer algunos de sus consejos de autocuidado en tiempos de crisis bajo la pandemia del coronavirus aquí