Katharina Gfeller. Photo: Mission 21

Mensaje escrito por Katharina Gfeller, Jefa del Depto. Relaciones Internacionales, Mission 21

Estimadas/os hermanas y hermanos,

Reciban nuestros cordiales saludos desde Mission 21 en Basilea. Esperamos que se encuentren bien, a pesar de las difíciles circunstancias que estamos atravesando a causa del Coronavirus y de otros problemas.

Muchos de nosotros nos encontramos trabajando desde casa, las reuniones, asambleas y cultos presenciales en las iglesias se han debido anular. Todos hemos reflexionado sobre la situación y sentimos preocupación, especialmente por aquellos que viven en países donde la infraestructura sanitaria es limitada o está al borde del colapso, además del temor a perder los ingresos o el trabajo debido la paralización de las actividades económicas y eclesiásticas. Y, por desgracia, también hay muchos países que están enfrentando otras crisis en forma paralela, como por ej. Camerún, el norte de Nigeria, Sudán del Sur, Papúa, Bolivia o Chile. Las personas más vulnerables son nuevamente las más afectadas.

Sin embargo, no estamos solos, formamos parte de la familia de Mission 21 en el mundo, somos parte de una comunidad mundial de fe y solidaridad. Todos ustedes están en nuestros pensamientos y oraciones. En esta unión podemos alentarnos mutuamente y confiar en la guía y protección de Dios.

Mediante la presente deseamos expresar nuestra solidaridad y apoyo para que ustedes y sus gobiernos encuentren la fuerza y la sabiduría necesarias en esta difícil situación, de modo de abordar con cautela este nuevo desafío y tomar las medidas necesarias, aunque sean difíciles.

El Rev. Gottfried Locher, presidente de las Iglesias Protestantes de Suiza, escribió un llamamiento refiriéndose a las palabras de Jesús en Getsemaní cuando entristecido y lleno de angustia les dijo a los discípulos: “Quédense aquí, y velen conmigo, porque siento en el alma una tristeza de muerte.”  

Es probable que el tiempo en que recordamos la pasión de Cristo en este año nos resulte más larga que en el calendario, debiendo quedarnos en casa, sin la posibilidad de reunirnos con otros, pero estando unidos a Cristo. Sin embargo, después de esta prueba llegará el momento en que nuevamente podamos reunirnos y compartir la alegría de la resurrección.

Estimados hermanas y hermanos, unamos nuestras manos, nuestros corazones y nuestras oraciones y hagamos lo que esté a nuestro alcance dondequiera que estemos.

“Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos.”

Deseándoles salud y bendiciones de nuestro Señor, les saluda,

Katharina Gfeller, Jefa del Depto. Relaciones Internacionales, Mission 21, 31.3.2020